Rodando

•31 agosto, 2010 • 4 comentarios

La realidad es una puta alucinación. Diaria, ancestral… obsesiva. Demasiados análisis. Demasiados datos. Cientos de conversaciones sobrepuestas sobre opiniones soterradas. Toros, cañas, tapas… y fútbol. Créditos y sombrillas. Rock and roll. Noticias en televisión, presentadora supermaciza. Desastres naturales por todo el globo. Tiranías varias. Integrismo por doquier. Políticas… y polémicas. Graciosos… graciosetes… refritos, fritangas y chismes. Algún tanga también de añadidura. Sexo, drogas… Riffs, rasgueos de guitarra. Highway to hell… y escaleras al supermercado para comprar helado de dulce de leche o de tarta de queso con frutas del bosque. Autobuses, asfalto, coches, estadios, edificios en llamas virtuales. Bocadillos de calamares. Películas monótonas con diálogos para chimpancés con cierto retraso mental… y efectos especiales. Coños rasurados. Piscinas. Azoteas. Bajos sin música. Niños que lloran. Terrazas, amor a deshoras. Más cañas… algunas de pesca. Hoteles discretos donde los amantes follan en la penumbra de un sueño loco. Católicos. Musulmanes. Coptos… Hipócritas. Jesús, y del mismo modo… Judas, grabados en el fondo de un plato de grasientas y crujientes patatas fritas. ( O en la mancha de humedad de una pared desvencijada… ¡ Alabaré, hermanos!) La nutricionista de turno, con master en perroflautismo, ha visto tantas calorías juntas desparramadas sobre la loza que entra en trance electrónico. ( Parece por un instante la maldita niña del exorcista, en versión Dj Tiesto)

Sí, la realidad es caprichosa, y sin duda alguna… alienante. Los poetas, lleven o no un lobo dentro, huelen a podrido. El arte en general está sobrevalorado, como la amistad entre un hombre y una mujer. Vivimos en el Área 51 de la estupidez absoluta. Vemos visiones… y algunas veces, visones. Otras bisontes, ( cigarrillos y cíbolos) otros… vicentes… algunos, videntes… truhanes “ presuntamente” evidentes. Nada es lo que parece. ( Si no lo que es) Tácticas. Ética. Moralismos… Moral. ¡ Morales, mis parches de nicotina!. Cerdas. Cebras. Jamón ibérico. Un pata negra. Un paso de cebra. Y rodando y rodando… hasta que al final te dejas ir. Te la suda todo. Aunque sea tan sólo una actitud. ( Como el que se dice progresista, y luego es otro cochino, otro acomodado burgués… ciudadano del mundo) En fin, hace falta mucha terapia… para superar lo del estrés postvacacional y la reentrada al universo laboral… salvo que vivas en Haití, Pakistán, Afganistán, o en algún remoto… “ peladero de chivos”… o coñazo similar. ( No siendo tu condición, la de parado de larga duración)

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El sistema funciona

•22 agosto, 2010 • 4 comentarios

El sistema funciona, aunque esté mal diseñado como el cuerpo humano y tenga la zona de ocio, el parque de atracciones, al lado del vertedero de residuos orgánicos. Los padres nos joden vivos: Desde los púlpitos, desde la Dirección General de vaya usted a saber… desde algún maldito consejo de administración, desde la judicatura… o desde una simple perrera de empresa, dos pisos por encima… y los hijos, ( de puta) nos envenenan la sangre mientras nos enseñan lo solidarios que son, lo preparados que están… en fin, la humanidad que hay en ellos. Y al tiempo que nos hablan de biodiversidad, de inteligencia emocional, de desarrollo sostenible… o de cómo comer equilibradamente y de los peligros de los transgénicos, nos restriegan por la cara su mierda de Greenpeace, los avatares de su último viaje por India y Nepal… colaborando con Aldeas me la chupas y Capullos sin fronteras… Mil chorradas de esas… que más y más te joden cuando ves un día tras otro a tú alrededor, a más y más gente como ellos o como tú mismo, que las está pasando realmente canutas a la par que sus majestades se beben su cervecita de media tarde en el chiringuito y engrasan la maquinaria de la desigualdad más exquisita; planeando entre aceituna y panchito… si mandan a las sabanas de África… lo que les sobra y acumula polvo en el trastero de la casa de mamá. El sistema parece que también tiene la facultad de fagocitar la razón, el sentido común, la mesura… y hasta el buen gusto. ( Aunque esto último es un poco relativo)

Nos estremecemos ante el comercio con diamantes conflictivos, nos aterra el tráfico de armas y de drogas, nos indigna la matanza de bebes foca en el ártico, nos hace hasta sollozar ver a uno de esos niñitos flacuchos y llenos de moscas… con su tripita hinchada por el hambre, es más… hay quien protesta, cuando los agricultores tiran las frutas… o los ganaderos, derraman la leche… sobre el asfalto. ( Algún día quizás encuentren una forma un poco menos necia y dolorosa de protestar) Y cada cochina noche, de cada día de la semana… en el supermercado de al lado de casa, hay colas para hacerse con lo que se tira a la basura. Ciertamente, el sistema funciona. Algunos esperan para recoger los desperdicios del centro comercial antes de que lleguen los camiones de servicio de limpieza… y otros “ desechos” aguardan pacientemente su turno frente al McDonald’s, para engullir defecaciones a la parrilla con patatas fritas. Claro que todo… es digamos, una estricta cuestión de perspectiva, y puntuales matices de color cual la pintura de Rafael, el del Renacimiento. ( No confundir con Raphael)

Esperma… no, espera real

•20 agosto, 2010 • Dejar un comentario

Lo que me gusta de los concursos de belleza es el hecho de que se pueda conseguir una corona por votación popular. ( También me agrada ver como la revista Telva ata a las modelos con longaniza solidaria virtual y grandes chutes de Photoshop) A Letizia con zeta… no la hizo falta… Lo suyo fue meteórico, no como ciertos camareros que tardan una eternidad en servirte una Coronita bien fría. Es lo que tiene ser de perfil bajo, que aunque seas el tipo más dulce del orbe judeocristiano, ellas se pirran por el “ mejor” cacao… y siempre preferirán una buena tableta de chocolate negro a un huevo Kinder. Cuando las tías divagan estás jodido… o pensándolo mejor, quizás no… quien quiere cargar con divas vagas… ¡ Yo al menos, me niego a hacerlo!. Es lo que digo, entre que aparezca tu padre por la puerta de casa en plan ecologeta con un pavo atado del cuello como si fuera una caniche francesa cinco meses antes de la esclavitud navideña… y ponerte a fabricar velas con la cera que te sobra de los oídos para no pensar que con los impuestos que pagas se financia a esa cuadrilla de holgazanes sin fronteras que es la Familia Real… porqué te vas a decidir más que por… ( ¡ y qué perfil tienen todos!… nunca cara, aunque les sobre para dar y recibir. Es lo que tiene la realeza… ¡ ese contorno mayestático!. Para monedas, sellos… yo que sé. Lo nuestro es chuparles por detrás y pegarles en cartas, postales… pero, ya tan sólo, de modo y manera testimonial. Es una verdadera pena, la ralea ya no se arrastra como antaño. Tienen educación audiovisual, criterio propio, Princesa del pueblo… y hasta derecho al voto.

Como se han perdido las tradiciones. ( Hablando de… otras cosas?) Los zánganos viajan en coche oficial o en carrito de Carrefour… hechos cinta en adobo… y algun@s exlomos televisiv@s sirven de probeta de laboratorio para tertulias heterodoxas del coure patrio. ( El excitante mundillo de eso de la… “ cortesía” y de la genuflexión no conoce límites… Desde los que un día terminarán por romperse el espinazo… hasta los que pasan, porque ellos son así de guays, y además su abuelo hizo la guerra en el bando de los que perdieron… Orgullo obliga, aunque los muy payasetes no se lo hayan ganado) Las monarquías tienen su corrupción adocenada, como sus críticos de opereta, o sus gacetiller@s pánfil@s de conspicuo apellido militar y breve pluma ilustrada. Es ley de vida. De vidas, ejemplares… más allá de La razón. Por unas causas o por otras, demasiados buches agradecidos. Banqueros, empresarios, periodistas, cientos… acaso unos pocos miles de funambulitas del “ convalézcalo Gutiérrez”.  Hay placentas que, siempre exclusiva en mano, llevan la cuestión republicana… al espinoso callejón macarra y sin salida, de si falda/pantalón color burdeos… o traje de chaqueta blanco roto… marfíl, con incrustaciones de pedrería fina. ( Más brakes transparentes en la piñata y “ algún” pequeño retoque de cirugía correctora nasal) ¡ Coño!, ¡ por fin ha aparecido el puto “ lacayo” qué tenía que traer las cervezas!. ¡ Aleluya, hermanos!. Alabaré, alabaré… los vasos… ¿ Cuándo he pedido yo ese vino blanco?. Tal vez, deberíamos hacer como los jodidos australianos… y comenzar después de Juancar a pensar en la república?. Lo siento… ¡ Gua, Felipe!. A buen seguro… hasta el santificado cogote Real lo entenderá, no en vano… en todos los trabajos se fuma.

Conceptos utópicos

•16 agosto, 2010 • 5 comentarios

Nadie me va a decir que soy libre porque puedo votar cada cuatro años. No es verdad. La libertad está dentro de mí, como los pulmones, el cerebro, el corazón… o los intestinos, incluida la mierda que baja por ellos. Sí, tengo libertad… para elegir entre la cara y la cara de una misma moneda… aunque no pueda elegir el coche que deseo conducir realmente, o el colegio donde se educan mis hijos… por carecer digamos, de suficiente “ independencia” económica; como tampoco me puedo permitir el beber un whisky de cuatrocientos euros el vaso porque mi moral, algo vetusta y soberbia, me lo reprocharía una… y otra, y otra, y otra vez. ( Hay objetos que no son cuestión menor, de poder… ni tan siquiera de deber) Mas… o sí, soy libre… porque puedo votar, porque lo dice ese rollo de papel higiénico que es La constitución con el que los más, y los muchos más, se limpian el culo… esa misma ley suprema que estoy prácticamente seguro que más de uno… y de dos, de los que se refugian bajo ella… cambiarían de la noche a la mañana por un cargo administrativo o gubernamental fuera en democracia o bajo la tiranía de la más férrea dictadura… les da igual. ( El Gobierno pone a prueba el socialismo de coderas… del mismo modo que a esos mentecatos liberales “ de toda la vida” que terminarán por heredar la tierra. ¡ Cabrones!)

Todos esos que se llaman a sí mismo demócratas me hacen vomitar bilis negra y algo más. Se creen que el ser “ demócratas” les cubre de honestidad como una manta zamorana… y bajo ella, a cubierto de los códigos y demás preceptos del Estado, y del sentido común, engañan, roban, matan… y hacen todas las tropelías inimaginables. Creo que en la vida que definen como “ pública” y también en la privada… simplemente, por encima de cualquier otra consideración social o política… lo importante no es ser “ demócrata”, si no ser honesto. Y paso de lo que digan… toda esa burda e improcedente “ chusma” inútil de antifascistas, con o sin burka antisistema… y de mojigatos convencidos por la gran mentira del bipartidismo. Creo que la auténtica libertad no está en sus medias verdades y en su juego de intereses que hace jirones las raíces de la democracia. Igualdad, honestidad, solidaridad… ¡ qué utópicos conceptos en ésta sociedad de vestales!, que presume de tanto derroche y debe tantas facturas.

La herida

•2 agosto, 2010 • 6 comentarios

Caía la lluvia. Pequeñas gotas grises que sabían dulces, muy dulces, entre tanto amargor. Largo, muy largo… era el camino de vuelta a casa, por eso… y por una herida abierta que le sangraba en un costado, un hombre que sonreía, simplemente sonreía… se deshacía lentamente bajo la tormenta. Su mano apretaba con fuerza sobre la gruesa chaqueta el tajo mientras caminaba por la ancha avenida solitaria. Los que se cruzaban con él le miraban como a un bicho raro bajo los paraguas y los sombreros negros, blancos. Los coches y los peatones aceleraban, y las luces se vislumbraban más pequeñas… apenas, motas brillantes, chispas centellantes atraídas allí… desde lejos, por los ángeles.

Cansado… no, cansado no, dolorido, sintiendo que no podía caminar más… se sentó sobre un banco empapado y ennegrecido del paseo, y echó la espalda hacía atrás. Sintió por un breve momento esa sensación gélida de la piel en contacto con la humedad. Fue como sentirse liberado… vivo de nuevo, cual si hubiera despertado de un mal sueño… mejor aun, de una mala película iraní con subtítulos. Todo era… todo estaba en orden. Nada más. Vio la sangre correr, bajo él, en el barro… y suspiró aliviado. Todo volvía a la puta normalidad. No dijo nada, estaba todo dicho. Simplemente, disfrutó de aquel instante bajo el cielo que se derrumbaba limpiando las calles.

DesPrecio y quimeras

•26 julio, 2010 • 8 comentarios

Ante el esplendor de la miseria resulta decepcionante que la suma de los grandes y pequeños esfuerzos individuales no de más de sí. Sumados todos, unos sobre otros, no parece que las cosas cambien. La verdad pura y dura es que la faz de la solidaridad son palabras y más palabras… y gentes, aquí y allí, que se rompen la cabeza… y el culo, por una utopía. Muy loable sí… pero, una utopía que sopla como el viento y luego desaparece. Es lo que es… Es lo que hay… lo que nunca cambiará, porque cual piezas que somos de éste puto engranaje sólo podemos mirar nuestros contornos… jamás dejar de ser el tornillo de ésta feroz maquinaria devoradora de tiempo y arbitrios.

Podemos rebelarnos, podemos instruirnos, podemos resistir… mas, somos pedazos del sistema, nos guste o no. Consumidores de recursos sobrantes, que muy altruistamente cedemos a sus legítimos dueños. Con lo fácil, que sería un mundo más igualitario… sin necesidad de misterios y… ministerios. ¿ Muerto el perro, se acabaría la absurda rabia?. ¿ Dónde experimentaríamos?. ¿ Dónde explotaríamos?. ¿ Quienes nos venderían entonces… su machacona modernidad alternativa?. Sí, la solidaridad vende… es un filón. ( Como las tierras adentro del Congo) ¿ Cuál es su precio?.

Incorrecciones

•23 julio, 2010 • 4 comentarios

Cuando se quiere ser políticamente correcto se corre el riesgo de ser técnicamente cateto. ( Gilipollas aunque impecable) Hace unas horas he oído decir a una periodista que cubría la visita del Presidente Zapatero a Barcelona lo siguiente: “ El Presidente del Gobierno central visita Catalunya…” y me he preguntado: ¿ Central?. ¿ Qué central?. ¿ Un defensa central, una central térmica?. Cuanta necedad se amontona junta… me dije, hay cosas que no se entienden. ( Bueno, sí… se entienden… pero, friccionan) ¿ De verdad, decir “ España” puede repeler tanto?… ¡ Qué hemorragia transversal de hispano… y catalano… fobia!. Con lo fácil que es decir, Presidente del Gobierno de España… o Estatut, Generalitat o Catalunya. ¡ Fácil!, lo auténticamente complicado… es hablar, por ejemplo… de “ Vascongadas”. ( Que me suena a uvas en la parra fascista) A mí personalmente, por decir, ¡ Catalunya!… no me ha salido todavía ningún salpullido o mancha misteriosa sobre la piel. ¿ Entonces, por qué desde ciertos círculos nacionalistas… españoles y catalanes, o vascos… se fomenta éste mercadeo de odio mentecato lingüístico/político?. Definitivamente, hay posiciones que llevadas a la estupidez de lo políticamente correcto resultan realmente cómicas. ( De ese tipo de humor, que algunas veces, algunas personas, no comprenden demasiado bien. Se hace imprescindible la traducción simultanea) Es lo que tienen los sentimientos… esa especie de locura irreflexiva que nos vuelve fanáticos.